Choy Lee Fut

Choy Lee Fut

Historia Hung Sing Choy Lee Fut

El Choy Lee Fut tiene una historia relativamente reciente dentro de las Artes Marciales Chinas y, sin embargo, como veremos, se puede decir por su historia que es una destilación, una extracción (al igual que un buen licor) de diversos sistemas y estilos de la profunda herencia marcial China. Efectivamente, anclando su pasado en la tradición del Templo Budista Shaolín, norte y sur, el Choy Lee Fut también se beneficia de la sabiduría de diversas tradiciones (y de maestros), incluido el Taoísmo.

El Choy Lee Fut fue fundado en 1836 por un famoso Artista Marcial llamado Chan Heung. A continuación, se transcribe un escrito de Chan Yong Fa, quinta generación y su descendiente directo, sobre la historia del arte de su familia. Creo que nadie mejor que él para desarrollarla:

Mi nombre es Chan Yong Fa y soy la quinta generación, descendiente directo de Chan Heung, fundador del Choy Lee Fut. Nací en Cantón (China). A la edad de cuatro años, fui instruido por mi abuelo, Chan Yui Chi, y mi padre, Chan Wan Hong, en el arte del Choy Lee Fut.

Recordando conversaciones sostenidas con mayores de la familia y con referencias escritas por mis antepasados, espero escribir brevemente en este artículo los orígenes del Choy Lee Fut para que otros tengan un mejor entendimiento de nuestro sistema de Artes Marciales

Mi tatarabuelo, Chan Heung, era de la aldea de Ging Mui en el distrito de Ngai Sai, condado de Sun Wiu, en La provincia de Kwangtung.

Desde los 7 años, su tío, Chan Yuen Wu, le enseñó las Artes Marciales. Aunque sólo fuera un niño, Chan Heung era fuerte y aprendía rápidamente. Tenía una habilidad natural y se ganó rápidamente el afecto de su tío, que se esforzaba por enseñarle todo lo que él sabía. En pocos años, el Kung-Fu de Chan Heung había progresado tan notablemente que fue invitado por su tío 2 a abrir una escuela en el pueblo de Sun Wui.

Pasaba el tiempo, su reputación crecía y también aumentaba el número de alumnos. Un día descubrió que otro instructor, con el nombre de Lee Yau San, había sido invitado a enseñar en el vecindario. Lee era discípulo del monje de Shaolín Ji Si y se decía que su destreza era formidable.

Chan Heung, que poseía una fuerte voluntad y era amante de un buen combate, decidió probar su destreza. Le hizo una emboscada a Lee cuando salía de un restaurante: trató de tirarlo al suelo, poniendo sus manos alrededor de la cintura de Lee. Sin embargo, Lee tomó el ataque con calma, dobló sus rodillas levemente, dejó caer su Chi y su centro de gravedad, de manera que no importaban los muchos intentos de Chan Heung, pues no podía desplazarlo.

Lee entonces giró, levantó el pie para proyectar y patear a Chan Heung, lanzándolo a varias yardas.

1- La mayoría del material de este artículo viene de un manuscrito inédito escrito por Chan Yiu Chi, acertadamente titulado “La historia del Choy Lee Fut”.

2- Un tío paterno y mayor en la familia emparentado por sangre con generaciones anteriores.

Lee sintió curiosidad al ver que un agresor era capaz de saltar sin haberse lesionado después de la caída. Lee felicitóa Chan Heung y exigió saber a qué escuela pertenecía y la razón por la que lo había atacado de una manera tan engañosa en vez de desafiarlo abiertamente a un combate. Chan Heung se sintió avergonzado, respondió que el ataque había sido idea suya en su intento de probar la inadecuación de su propia técnica y que no quería implicar a su maestro en su derrota personal.

Lee encontró esta respuesta divertida y se fue, dejando a Chan Heung desconcertado. Días después, Chan Heung supo que Lee había comentado que alguien tan joven y tan fuerte como Chan Heung, con esa inteligencia y habilidad estaba desperdiciando su vida y su talento porque su orgullo le impedía mejorar su técnica. Chan Heung entonces se dio cuenta de la verdad, que no había límites al arte del Kung-Fu e inmediatamente renunció a su puesto como Instructor Jefe y se inscribió en la escuela de Lee. Chan Heung fue discípulo de Lee durante 5 años y llevó su técnica a alto nivel.

Un día, Lee Yau Shan y Chan Heung oyeron hablar acerca de un monje solitario, con el nombre de Choy Fook, que vivía en un templo en el Monte Law Fou.

Este monje era famoso por sus conocimientos de medicina China. Lee le dijo a Chan Heung que, si el monje era tan diestro en Dit Da (tratamiento de lesiones músculo-esqueleto), también tenía que ser habilidoso en Artes Marciales. Picados por el gusano de la curiosidad, Lee y Chan decidieron visitar a este monje inmediatamente.

Al llegar a las puertas del templo, encontraron a un hombre entrado en años, pero alto, musculoso y de mirada penetrante. Dijo que él era discípulo del monje Choy Fook e invitó a los dos visitantes a entrar en el Templo y tomar un té con él mientras esperaban que su maestro regresara de su viaje diario.

Mientras los dos visitantes estaban sentados, el viejo continuó cortando la leña con sus propias manos para hervir agua. La curiosidad de Lee se despertó y comentó a Chan Heung que el Kung- Fu de este viejo era bastante bueno y, si él estaba enseñando algo para su beneficio, quería decir que ellos debían responder con un truco propio. Lee se levantó y caminó hacia un moledor de arroz de piedra que estaba cerca de los escalones del Templo.

Primero aflojó la trina de alrededor de las losas de piedra, entonces se puso detrás y partió el moledor de arroz levantándolo del suelo. El viejo miró divertido. Entonces, caminó hacia el moledor de arroz y cortó de un tajo una esquina de la loza superior, pulverizándola con sus propias manos y tirando el polvo enfrente de Lee, anunciando que él era, en realidad, Choy Fook y que el polvo era un recordatorio para los intrusos que no se comportaran correctamente.

Lee, lleno de respeto por Choy Fook, le dio las gracias al viejo y se marchó inmediatamente, dejando a Chan Heung detrás para que se encargara de la situación. Siendo un joven sin malicia y dedicado a las Artes Marciales, Chan Heung se dio cuenta de que ésta era una oportunidad para progresar en su entrenamiento bajo otro maestro de mayor destreza. Inmediatamente, se arrodilló enfrente del monje y le rogó a Choy Fook que lo aceptara como discípulo. Choy Fook estudió en silencio a Chan Heung, observando los rasgos y ademanes del joven, hasta que finalmente concluyó que la petición era genuina. Sonrió y le dijo a Chan Heung que si deseaba ser un discípulo, tenía que obedecer las siguientes instrucciones o, si no, se tenía que ir inmediatamente.

Éstas fueron las tres instrucciones que Choy Fook ordenó a Chan Heung:

  1. Tenía que quedarse por lo menos diez años en el Monasterio hasta el final de su aprendizaje.
  2. Estaba prohibido utilizar sus conocimientos para matar o mutilar, y nunca debía jactarse por lo logrado.
  3. Debía patear el moledor de arroz a su puesto original.

Para alegría de Chan Heung, el moledor de arroz cayó fácilmente en su antiguo hoyo y se convirtió en discípulo de Choy Fook durante los diez años que siguieron, Choy Fook le enseñó Kung -Fu con una gran disciplina y precisión. Cada nueva técnica le llevaba días en aprender, y Chan Heung tenía que dominar cada nuevo movimiento con rapidez, precisión, fuerza y entendimiento antes de que el próximo pudiera ser enseñado

3- La tercera petición estaba diseñada para comprobar la fuerza de Chan Heung y buscaba un mandato divino para tomarlo como discípulo.

Chan Heung se dio cuenta de que su Kung- Fu había mejorado notablemente y que era muy diferente a lo de antes. Los conocimientos que le transmitía Choy Fook, ya fueran técnicas de puño, de palo o muñecos de madera, no tenían fin y estaban llenos de sutiles cambios, como la propia naturaleza. La combinación de trabajo duro,

dedicación, habilidad natural y el Karma de un buen maestro permitieron a Chan Heung terminar su entrenamiento en menos de diez años.

Un día, Choy Fook organizó un banquete para Chan Heung y procedió a darle la despedida. Durante las festividades, Choy Fook le habló a Chan de sus orígenes. Él era originalmente del Templo Shaolín de Fukien, el cual fue destruido por un incendio. Mientras él estaba en Fukien, el ejército Ching invitó a 36 monjes de su monasterio a sofocar la rebelión del Tibet, que ya llevaba tres años. A ellos sólo les llevó tres meses restaurar el control. Temiendo la habilidad marcial de los monjes de Shaolín, el gobierno Ching invitó a los monjes a unirse a la Corte con monjes soldados. Cuando los monjes rehusaron la invitación, el gobierno Ching, temiendo una futura oposición, decidió erradicar la completa orden monástica Shaolín, prendiéndole fuego al Templo entero el día 25 de la V Luna, en el año 11 del reinado del emperador Jung Jing (aproximadamente en el año 1774). Todos, salvo 6 monjes, perecieron, Choy Fook fue uno de ellos y escapó con la cabeza ardiendo. Él era conocido con el sobrenombre de “Cabeza Herida” por la cicatriz de la quemadura sobre su cabeza. Más tarde, se encaminó hacia el monte Law Fou, en la provincia de Kwangtung, donde se escondió.

Choy Fook continuó diciendo que las Artes de lucha de Shaolín se habían originado con el fundador del monasterio, Da Mo (Bodhi Dharma ), y que después habían sido mejoradas por el monje Cok Yúen y otros maestros de fuera del Monasterio, que también habían sido invitados a contribuir con sus conocimientos, como los famosos Lee Sau y Bak Jung Fung.

Con el tiempo y con constante experimentación, las Artes de lucha de Shaolín fueron refinadas. Seis años de práctica de Kung-Fu podían ser considerados como un pequeño logro, y 10 años, como un logro calificado.

Choy Fook dijo que no estaba seguro de si la buena fortuna era de Chan Heung o de él (refiriéndose al Templo Shaolín), al haber conseguido aprender Chan Heung todo lo que él podía enseñarle, pues estaba resignado al hecho de que podía morir en aquel monte llevándose su arte con él a la tumba. Aunque estaba dispuesto a dejar a Chan Heung marcharse a casa, Choy Fook continuó diciendo que para ser un verdadero seguidor del templo Shaolín uno debía seguir también el camino del Buda, así como aprender medicina china y los “seis hechizos mágicos”. Oyendo eso, Chan Heung decidió quedarse dos años más, hasta el décimo año, momento en que ya estaba preparado para dejar el monasterio. En el instante de la despedida, Chan Heung le pidió a su maestro que le leyera el futuro.

Choy Fook le dijo que, aunque su vida no sería la de un oficial de la Corte (a través de las oposiciones de Artes Marciales), él y sus descendientes serían líderes de los hombres mientras la tradición de Shaolín se mantuviera viva. Entre otros consejos, Choy Fook entregó a Chan Heung un verso, el cual con el tiempo ha probado ser auténtico: “El dragón y el tigre se encontraron en el cielo para revivir nuestro camino de Shaolín. Enseña a tus seguidores rectitud, deja a cada generación sostener y avivar”.

Cuando Chan Heung hizo su despedida final lo acompañaban tres hermanos de aprendizaje en el camino de bajada. Ellos eran Jeung Ting Cheung (apodado Valiente Jung), un monje del

Monte Law Fou, llamado Tung Kwan, y un hombre de su propio distrito de Sun Wui, llamado Chan Chung Nin.

Chan Heung regresó a su aldea y puso una clínica para tratar enfermos y ayudar a los pobres.

Más tarde, fue persuadido por los mayores de la aldea para poner una escuela en el salón de los antepasados. Llamó a este lugar Hung Sing Gwoon y su clínica, Wing Sing Tong. En aquel momento, Chan Heung reflexionaba sobre todas las ramas importantes de Artes Marciales chinas originadas en el Templo Shaolín, tales como los famosos estilos bajo los nombres de las familias Hung , Lau, Choy, Lee y Mok. Viendo que su rama de Kung- Fu también fue enseñada por maestros con apellidos Choy, Lee y Chan, pensó que sería correcto sintetizar las enseñanzas y darle un nombre que conmemorase y honrase sus acciones, en vez de llamarlo estilo Chan, lo cual sería egoísta por su parte.

Él eligió el nombre de Choy Lee Fut dando la siguiente explicación: Choy en honor al monje Choy Fook, quien le dio mucho de sus conocimientos. Lee en honor a Lee Yau Shan, al mismo tiempo que conmemoraba a otros pioneros, especialmente a Lee Sau quién llegó, extendió y promovió el rango de las Artes Marciales de Shaolín.

Y Fut, que significa Buda, para conmemorar el origen budista del arte, dado que a sus tres maestros se les podía trazar su linaje directamente desde el Templo Shaolín. Tres años más tarde, tras la invitación de su tío y de una Asociación Local China, Chan Heung salió de su aldea hacia el “Océano del Norte”

En Hong Kong enseñó durante tres años seguidos a compatriotas de su distrito; después de esto, viajó hacia el Océano del Sur (Malasia y Singapur) para enseñar en la Asociación Kwangtung durante siete años. A su retorno al Monte Law Fou, para visitar al monje Choy Fook, descubrió que éste había muerto durante su ausencia a la edad de 120 años.

Interpretando el hecho de que él no había sido capaz de ver a su maestro una vez más antes de su muerte como una señal significativa, eligió hacer penitencia emprendiendo la tarea de editar todos sus conocimientos en un libro, de forma que quedara un registro escrito para la posteridad y así prevenir la posibilidad de una interpretación errónea y ambigua del arte. Él denominó a este manuscrito “El Manual del Arte de la Lucha del Choy Lee Fut “

Mi tatarabuelo pasó el arte a sus hijos, Koon Pak y Si Loong (también llamado On Pak). Loong sólo recibió conocimientos médicos y fórmulas mágicas. Murió temprano sin dejar heredero varón.

Mi bisabuelo Koon Pak pasó el Arte a su hijo Yiu Chi y él, a su vez, se lo pasó a mi padre, Wan Hong. Y es, sin embargo, gracias principalmente al esfuerzo de las tres primeras generaciones que el Arte del Choy Lee Fut se ha llevado lejos a través de China, Hong Kong, Macao, sureste asiático y los países Occidentales. Mi padre murió en Cantón, en 1979, y ahora es mi turno continuar con la tradición de la familia para propagar el Arte de Choy Lee Fut.

4- El Océano del Norte, generalmente, se refiere al área alrededor de las provincias de Shantung y Ho Pei del norte de China. Siguiendo la lectura del manuscrito mencionado, da la impresión de que el lugar al que se refiere es en realidad, América.

5- Este Manual es, en realidad, una colección de fórmulas para la vasta realidad de formas de mano y armas del Choy Lee Fut, y cada una se anotaba claramente de la siguiente manera:

-El nombre o la secuencia del movimiento.

-Dirección del cuerpo en relación al Este.

-Una descripción del movimiento de la parte superior del cuerpo.

-Una descripción de la parte inferior del cuerpo.

-Una explicación de su uso práctico en Defensa Personal.

Este manuscrito de Choy Lee Fut tiene un enorme valor, no sólo histórico sino también por su contenido, que es sumamente importante. Por ello, lo hemos traducido íntegramente con el convencimiento de que ayudará a una mayor comprensión del Kung Fu, de su esencia y verdaderos objetivos:

Historia de cuando Chan Heung marchó de Lau Foo Shan (Capítulo 1…CapÍtulo 31).

El Monje Choy Fook aceptó a Chan Heung como su discípulo en Lau Foo Shan.

Después de 1O años de aprendizaje del sistema de Kung Fu, Chan Heung pensó que su entrenamiento había terminado y quería dejar Lau Foo Shan.

Chan Heung le pidió consejo a Choy Fook y éste le dijo que no estaba preparado. Entonces Chan Heung preguntó las razones:

Sifú dijo: “Una persona que compromete su corazón a la práctica de las técnicas de Kung Fu debe:

· Aclarar/estudiar Su corazón y nutrir su mente.

· Entender las Cinco motivaciones/acciones y seis responsabilidades del sistema de Kung Fu.

· Ser capaz de administrar y practicar medicina china interna y externamente. Entonces uno está listo para servir al mundo y ser mi discípulo”

Chan Heung siguió las enseñanzas del Monje Choy Fook y practicó en la montaña Lau Foo algunos años más.

Durante estos años, la técnica de Chan Heung mejoró tremendamente. Podía volar alto y saltar lejos. Tenía ligamentos hechos de cobre y el esqueleto hecho de hierro. Su fuerza era igual a la de nueve toros más dos tigres.

Rechazaba a cientos de enemigos él sólo. Había desarrollado un enorme poder y fuerza. El Monje Choy Fook también le había enseñado los secretos de las formas de Chi Kung (QÍgong)

Era hora de que Chan Heung dijera adiós a su maestro y dejara Lau Foo Shan. Chan Heung le preguntó al Monje Choy Fook acerca de su “porvenir y destinó” y pidió consejo. Choy Fook le dijo que no estaba destinado a ser un erudito, pero que sí subiría a niveles de prominencia.

Choy Fook, entregó “un Mantra en cuatro versos” y le pidió que no lo olvidara y algún día se manifestaría:

  • EL DRAGON, TIGRE, VIENTO, NUBE, SE REÚNEN.
  • DISCIPULO, HIJO MÍO, PÓRTATE BIEN.
  • LAS TÉCNICAS DE SHAOLIN BRILLAN OTRA VEZ.
  • LAS GENERACIONES NUNCA OLVIDAN, PIERDEN.

Cuando el dragón y el tigre se encuentran, el resultado siempre será incierto. El discípulo debe de estar completamente alerta y cuidadoso de la situación y continuar difundiendo las técnicas Shaolín de tal forma que mantenga viva a la siguiente generación

Cuando los practicantes de Kung Fu/personas de diferentes denominaciones se reúnen, Tú, mi discípulo/hijo, debes comportarte bien.

Haz que las técnicas de Shaolín Kung Fu brillen otra vez.

Nunca dejes que se olviden o pierdan a través de las generaciones”.

Un estudio atento y concienzudo del manuscrito nos lleva a varias conclusiones importantísimas para todo practicante de Kung Fu, o de cualquier arte marcial, e incluso para los no practicantes. El autor de esta obra desea resaltar las que él considera más significativas:

  1. La importancia de ahondar en el estudio de la mente y emociones, el autocontrol y el trabajo personal y de perfeccionamiento del practicante.
  2. Entender que el camino del Kung Fu es mucho más profundo que un deporte o actividad física y conlleva acciones y responsabilidades.
  3. La trascendencia de utilizar este arte para servir a la sociedad.

También, y como aparece al principio de esta obra y se explica más tarde en el Capítulo del Código Ético y Moral del Choy Lee Fut, una atención especial se debe prestar al verso o consejo/augurio que Choy Fook nos legó y que por su fuerza, simplicidad y profundidad debe situarse en un lugar predominante de todas las Escuelas y mantenerse como guía inequívoca en el corazón de todos practicantes de Choy Lee Fut Kung Fu.

A esta exposición deseo añadir unos datos históricos de la familia, y que considero de gran relevancia para entender no sólo la historia del Choy Lee Fut y su gran profundidad, sino también la del Templo de Shaolín.

Como hemos visto, Chan Heung tuvo tres Maestros. Su primer Maestro fue Chan Yuen Wu, que no era un tío carnal, sino uno lejano y maestro de su aldea. El Maestro de Chan Yuen Wu tuvo como maestro un monje budista, cuyo nombre era Tok Kwai Dai See (Dai See significa “monje”). La especialidad de Tok Kwai Dai See eran las formas de puño y de armas. El segundo maestro de Chan Heung fue Lee Yau San. El Maestro de Lee Yau San era Ji Si Dai See (monje Ji Si), cuya especialidad eran también las formas de puño y de armas. El tercer Maestro de Chan Heung, y quien definió su Kung Fu, se llamaba, como ha expuesto Chan Yong Fa, Choy Fook. Choy Fook tuvo tres maestros que tuvieron una gran importancia en su aprendizaje y en la transmisión del legado de Shaolín a él y, por consiguiente, a Chan Heung y, hoy día, a todos los practicantes de Choy Lee Fut.

Uno de los maestros de Choy Fook fue Bak Yuen Fung, un monje cuya especialidad era Shaolín Norte y Qigong.

Hoy día tenemos como uno de sus legados la forma de Bak Mo Kuen que lleva su nombre. Bak Yuen Foon era muy amigo de Gok Yuen To Yuan (To Yuan significa “monje Taoísta”). De él, Choy Fook aprendió técnicas Taoístas de Qigong y, aunque no se le considera en el linaje maestro de Choy Fook, sí tuvo gran contacto con él, ya que, como hemos mencionado, era gran amigo de Bak Yuen Foon.

Lei Sau fue otro maestro de Choy Fook, de quien aprendió, entre otras cosas, el manejo del Palo (Kwun), del cual era un consumado experto. La forma de lanza de las Trece Penetraciones también viene de este Maestro. Es conocida la pericia con el palo (y, por consiguiente, también de la lanza) de los maestros de Shaolín, y Chan Yong Fa vuelve a mencionar, en el breve recorrido que hace de la historia del Choy Lee Fut, la incursión de los maestros de Shaolín en el Tibet para sofocar la rebelión utilizando esta arma. Esta acción, como es de esperar, y según las propias enseñanzas budistas del Karma, provocaría el incendio y la caída del propio Templo tiempo después.

El tercer Maestro que tuvo Choy Fook se llamaba Choy Gau, cuya especialidad eran los muñecos de madera.

Es importante resaltar que los Maestros mencionados, aunque tenían ciertas especialidades que hemos resaltado, eran expertos en las diversas ramas del Kung Fu. Con una historia semejante, no es de extrañar la profundidad delas enseñanzas del Choy Lee Fut y su diversidad en técnicas de combate, Qigong, Dit Da, armas y muñecos.


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